
Hace muy poco en nuestro país, el tema de moda y que decía presente en cada conversación o debate era “la crisis económica 2009”. Si bien, hoy el tema ya no es tan recurrente, nos hace pensar y volver 20 años atrás el tiempo, para recordar una verdadera crisis que mantuvo a nuestro país en precarias condiciones.
La economía en nuestro país simplemente no existía, no había un modelo de economía eficiente que sacara a flote a Chile del profundo pozo en el que se encontraba. A punto del colapso económico, nuestro país, entre otras cosas, debía muchos compromisos internacionales, aproximadamente 3.260 millones de dólares, deuda que era casi imposible pagar o volver a pactarla, debido a que Chile había perdido casi en un 100% su nivel de credibilidad y confiabilidad como país, económicamente hablando.
¿Qué genera un entorno económico así?; Entre otras consecuencias, nuestro país sufre una increíble alza de pobreza y un gasto fiscal desmesurado, impensado años atrás.
Es entonces donde los movimientos políticos de la época se evidenciaron. Los militares que quedaron a cargo de la economía chilena, se vieron en la difícil tarea de “revivir” a Chile, y fortalecer nuevamente su economía, recuperando la credibilidad y confiabilidad como país.
¿Cómo lo hicieron?; Entre muchas de las acciones realizadas, se implanto un nuevo modelo económico, estable y que prometía restaurar la economía, al cual se le llamo “restauración de mercado”. Este sistema concretizo la entrega de bancos y empresas a particulares que antes estaban a control del estado, liberando así los precios del control estatal y abriéndose al mercado extranjero.
Este sistema, luego de concretizar lo ya señalado, permitió a Chile la apertura de créditos extranjeros, debido a que Chile mostraba rehabilitación y estabilidad económica nuevamente. Gran parte de esos créditos quedaban en la banca, lo que hacia subir la deuda externa, a tal punto de convertirse en la mitad de las exportaciones de nuestro país Sin embargo, otra gran parte de esos créditos, eran destinados a comprar activos de empresas estatales.
En cuanto al rol de la política en esos años, era evidente su eficiente manipulación, al punto de eliminar la crisis y volver a Chile un país “competente” en lo que a economía se refería, por lo mismo, su papel era casi secundario, debido a que impuso un sistema de economía más liberal.
Con la economía mas estabilizada, el consumo también fue creciendo, lo cual se ve evidenciado en el alza de compras por parte de los consumidores. Además con la aparición de los bancos y empresas estatales, “gastar” se convirtió mas bien en “invertir”.Un ejemplo claro es el alza en la venta de televisores, ya que años atrás, a mediados de los 70, solo el 20% de la población tenia un televisor en sus casas, sin embargo en los 80, aproximadamente el 60% de las personas tenían un televisor a color.
Con la presente alza en el consumo, es que decimos que la industria publicitaria pudo desarrollarse con eficiencia, y lo pone de manifiesto uno de sus, quizás mas populares spot televisivos que se recuerde. “Cómprate un auto perico”, marca un antes y un después; si bien antiguamente la bicicleta era un medio no menospreciado y muy útil para transportarse, en los 80, con la aparición del banco y el concepto invertir y “pagar después” (préstamo), andar en bicicleta era sinónimo de burlas, porque ya para esa fecha y con la economía ya estabilizada, era posible tener un auto, incluso para un ex ciclista, todo gracias a un banco y su préstamo o crédito automotriz.
El “antes”: Un país sumido en una evidente crisis económica, donde siquiera pensar en comprar un auto era posible. Un “después”; un sistema económico eficiente, la aparición de bancos y el aumento en el consumo; la industria publicitaria funcionando e invirtiendo en el medio “de moda” por esos años (la televisión).
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